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martes, 24 de noviembre de 2009

Mumbai. La ciudad de los contrastes




La India, una tierra llena de belleza y un festín para los sentidos.Pero siempre hay algo mas tras ese colorismo, también es una tierra llena de dolor y miseria, por las calles conviven la riqueza y la pobreza más extrema de una manera casi obscena ,nuestros ojos de occidentales no dejan de pregonar sus contrastes, pero poco hacemos para intentar entender situaciones y hechos, y nos escudamos en razones como la superpoblación, la masificación, la religión , el sistema de castas, etc...para justificar el que una gran parte de la población este bajo el umbral de pobreza, y nunca hacemos mención al desigual reparto de los recursos, que están en manos de unos pocos.


La situación de los sin techo en una ciudad como Bombay (Mumbai) es patente desde que comienza el trayecto que va desde el aeropuerto hasta llegar a la isla de lujo que es el hotel en el que uno se hospeda; gentes durmiendo en las calles, en los improvisados porches de las casas son imágenes que se quedan grabadas en las retinas del viajero.Se nos va explicando la belleza de la India y sus tradiciones, pero se nos hace ignorar la pobreza ,como si fuera algo natural que esta en las calles como un elemento más del paisaje urbano o como un modo de vida como otro cualquiera.


En la zona colonial de Mumbai y en una esquina de la zona universitaria, al caer la tarde, el monzón arrecia y los ojos del viajero observan esta escena, que no puede evitar, a pesar del aguacero y de cierto pudor, plasmar en su cámara; técnicamente la imagen no es una maravilla,más bien es deficiente, pero la carga emocional es un torpedo a la linea de flotación de las conciencias.
En ella se representa el dolor, resignación y soledad de la pobreza y sobre todo la indiferencia con la que las gentes pasamos a su lado.Miles de preguntas se agolpan en la mente, y un proceso de reflexión se abre.


Se dice que hay un antes y un después de un viaje a la India; realmente hay un antes, el después está abierto y depende de uno mismo, está claro que no podemos cambiar el mundo, pero también lo está que no podemos volver a nuestra isla de confort como si nada hubiera pasado; siempre es posible hacer algo.


Reflexionemos....y actuemos en conciencia

Fotos de Breixo Pazo en http://www.flickr.com/photos/breixopazos
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martes, 10 de noviembre de 2009

LOS GENIOS TIENEN MIERDO A AMAR

Estaba el viejo maestro bajo el manzano rodeado de sus discípulos. El sol del atardecer se escondía tras las sinuosas laderas repletas de amapolas.A contraluz apareció una figura de porte elegante, encorvada, apoyada en una vara que le doblaba la altura.Se acercó al grupo y pidió permiso para compartir la compañía. Se sentó delante del maestro que no dejaba de mirarle a los ojos.

-¿Que buscas buen hombre?- le preguntó.

-Necedad, busco necedad. - El tono de voz era monótono, casi sin vocalizar. El hombre continuó - La necedad te hace feliz. No te planteas las consecuencias de tus actos, y todo es perfecto.

-¿Qué opináis? – Preguntó el maestro a sus discípulos.

-Si eres necio no puedes hacer las cosas bien. – resolvió uno de los discípulos.

-Pero tampoco sabes que las haces mal – habló el mas bajo de ellos.

-No puedes ser feliz haciendo las cosas mal

-Eres feliz porque eres necio, no percibes la maldad….

Los discípulos entraron en una discusión sin fin. El forastero se levanto, andó hasta el tallo del manzano, se abrazó a él y gritó.

-¡No hay amor sin necedad!

Todos se miraron con cara de asombrados. En acto reflejo dirigieron sus miradas al maestro que estaba mirando la puesta de sol. Empezó a hablar:

-Un campesino andaba por el monte y se encontró una cabra coja, recogida entre grandes rocas. Tenia buen aspecto y buenas ubres. Pensó que podía llevársela, cuidarla, hacer queso con su abundante leche y curtir sus pieles. Siguió pensando en como la cabra estaba coja, porque estaba abandonada y porque su pastor no la quería. Podría estar enferma, una enfermedad contagiosa, incluso mortal si se ingería su leche. La podría haber envenenado el pastor para que no sufriera. Podía llevar muchos días sin cuidados y estar infectada por cualquier insecto.Pasaron por ahí varios grupos de pastores y campesinos que le decían, “Cógela, seguro que esta bien, ¿no ves su piel y sus ubres?”.Pero el seguía dando vueltas al estado de la cabra. No podían ser las cosas tan sencillas.Pasó un trotamundos y vio la cabra. “¿Es vuestra señor?” le preguntó al campesino. “No, no es mía”. El trotamundos cogió la cabra, le ato las patas y se la cargó al cuello. Dos días después, apareció el cuerpo desfigurado del trotamundos junto a un fuego, restos de la cabra y un balde lleno de leche. La cabra estaba infectada, su leche envenenó al trotamundos y los lobos acabaron con el y la cabra. Buen manjar se llevó el trotamundos y los lobos ,al acecho ,mejor manjar se llevaron. ¿Quién actúo bien? ¿El indeciso y pensativo campesino o el impulsivo trotamundos?

-El trotamundos maestro. Vivió un buen manjar y fue feliz

-El campesino, se curó en salud y no murió.

El forastero dejo de abrazar al árbol

-Ambos creen que han actuado bien. -dijo - Cada uno ha seguido su intuición, y ambos han conseguido lo que querían. Uno seguir viviendo y el otro disfrutar de los placeres. En el amor pasa igual. Los necios son felices. Los genios tiene miedo al amor, porque el amor es necedad, es visceral, es irracional…… Los genios no pueden enamorarse, pero si lo hacen, nadie es mejor que ellos. Los necios cambian de amor como el viento, para ellos los placeres son lo primordial.

-Estas en lo cierto – habló el maestro- Cada cual elige. Un necio con poder, sea cual fuere , es más peligroso que cien estampidas de elefantes. En todos los aspectos de la vida la necedad es mala.

-Aunque sea difícil, sed genios y no temáis al amor. - sentenció.



Historia basada en una frase del libro “Y derepente fue ayer” de Boris Izaguirre

EL CUENTO DE LOS DOS CEREBROS

Marc Gungor nos plantea una forma divertida y obvia de conocernos mejor. Reirse de uno mismo es saludable, a la vez que reconocemos nuestros defectos.